Los 7 chakras y su significado

los 7 chakras y su significado funcionamiento

Los chakras se representan textualmente mediante un círculo espiritual colocado precisamente en el cuerpo humano. Simbolizan un centro de energía y pueden imaginarse como una onda no perceptible para el ojo humano, que recorre nuestro cuerpo como una envoltura protectora, con una intensidad de las energías difundidas diferente según se sitúe a nivel de la pelvis o de la cabeza.

Son los hindúes quienes han dominado el uso de estas energías. Son siete, que designan diferentes centros energéticos, beneficiosos para la salud física, psicológica y moral de cada individuo. El arte de dominar estos chakras consiste en comprenderlos para estimularlos o fortalecerlos para nuestro bienestar interior. El estudio de los chakras es antiguo. Comenzó hace más de 5000 años y se originó en la antigua India con los sabios Rishi, hombres clarividentes que eran capaces de escuchar e interpretar los impulsos del tiempo y del cosmos y transcribirlos a través de himnos cantados.

Muchos expertos consideran que nuestro cuerpo físico está envuelto por un cuerpo energético llamado "cuerpo sutil" o "cuerpo astral". Este cuerpo sutil se encuentra a pocos centímetros de nuestro cuerpo físico. Los 7 chakras están situados en este segundo cuerpo y su función es facilitar la circulación de las energías a través de 3 canales de transferencia de éstas denominados por los hindúes: Pingala, Ida y Sushumna. Estos 3 canales están conectados a los 7 chakras.

Cada uno de ellos representa un color (del arco iris) y un centro energético diferente. Para que estemos en buena armonía, todos nuestros chakras deben ser funcionales y estar disponibles.

Índice

    Nombre de los chakras y funcionamiento

    Hay siete chakras, aquí están los nombres hindúes y en español de cada uno de ellos, así como sus ubicaciones corporales y funciones energéticas:

    Primer chakra: Muladhara, la base

    Se encuentra a nivel del coxis y está relacionado con el elemento Tierra. Extrae su energía de la naturaleza y la transmite en cadena a todos los demás chakras situados por encima de él. Es el más importante.

    Segundo chakra: Swadhistana, el sexo

    Se encuentra cerca del pubis y está relacionado con el elemento agua. Interviene en nuestra sexualidad, en nuestras hormonas sexuales, en la relación con nuestra madre. Es a través de ella que creamos nuestra propia identidad básica.

    Tercer chakra: Manipura, el vientre

    Está situado entre el vientre y el esternón y está relacionado con el elemento fuego. Gestiona nuestra capacidad de confiar en nosotros mismos y nuestra relación con los padres.

    Cuarto chakra: Anahata, el corazón o chakra del corazón

    Se encuentra en el centro de nuestro pecho y está relacionado con el elemento aire. Interviene en la esfera respiratoria, la circulación sanguínea, los pulmones y los miembros superiores. Gestiona nuestras emociones más profundas, nuestros resentimientos sentimentales, pero también nuestra apertura al mundo y a los demás. Este chakra sólo se abrirá cuando haya un primer dolor de corazón.

    Quinto chakra: Vishuddha, la garganta

    Se encuentra en la garganta y es el chakra de la comunicación. Está relacionado con la esfera ORL. Afecta a nuestra capacidad de comunicación con el mundo exterior, a nuestra capacidad creativa, a nuestra inventiva y a nuestra sensibilidad auditiva.

    Sexto chakra: Ajna, el tercer ojo

    Se encuentra entre los ojos, por encima de la nariz. Está relacionado con los ojos, el sistema nervioso central. Es la base de nuestra conciencia y nos ayuda a encontrar intuitivamente la sabiduría para dar forma y organizar nuestras ideas con buenos resultados.

    Sétimo chakra: Sahasrara, la corona

    Se encuentra en la parte superior de la cabeza. Es la sede de la mente y abre la mente a una mayor serenidad, calma y plenitud. Nos conecta con el mundo vivo o el cosmos.

    Normalmente todos los chakras deberían actuar juntos, de forma innata y autónoma para nuestro confort y bienestar diarios. Por desgracia, no siempre es así. Uno o varios chakras pueden estar parcialmente abiertos o completamente cerrados, lo que provoca un desequilibrio en los demás chakras y una sensación general de malestar y la aparición de ciertos sentimientos negativos.

    Hay varios métodos para reequilibrarlos y abrirlos completamente. La más utilizada es la meditación, que también podría llamarse concentración extrema (para que parezca menos aterradora al principio). Para cada chakra hay posturas corporales, gestos en los que las manos entran en contacto entre sí. La audición, la imaginación y la concentración se utilizan ampliamente en la búsqueda de la relajación extrema.

    También se utilizan las vibraciones de la voz, se controla la respiración y, por último, se utiliza el sentido del olfato con el incienso de meditación. Uno siempre intenta estar en un lugar agradable, cálido y tranquilo. No tiene por qué ser una habitación de una casa; puede ser un prado o una montaña, por ejemplo. El orden de trabajo y movilización para cada uno de ellos es siempre el mismo, comenzando por el chakra de la base (Muladhara) y progresando hasta el más alto, el último chakra de la coronilla (Sahasrara) situado en la parte superior de la cabeza.

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